sábado, 26 de septiembre de 2015

Venezolana emigrante (una más del montón).

Algunos me conocerán de mi otro blog, la mayoría no, ni siquiera se si alguien leerá esto en algún momento, que sólo es el resultado de una noche sin dormir. En fin, como la mayoría de las personas de mi edad (sólo tengo 22, soy una bebé), mi objetivo a corto plazo es salir de un país en el que cualquier se vuelve loco. Escasez de comida, violencia, estrés, inseguridad; ya todo forma parte de nuestro día a día. Ya podríamos decir, al menos en mi caso, que el caos es parte de mi forma de vida. Así funcionan las cosas en Venezuela.

E, igualmente, como la mayoría de las personas de mi edad, se me ha dado la oportunidad de emigrar. Lo se, resulta extraño si no resides en Venezuela entender como una persona prefiere ir a otro país totalmente diferente que tal vez ni conoce, sólo para literalmente comer cable y pasar roncha; pero creanme. Es una decisión difícil, dura, que duele, porque son tus raíces. Unas raíces desastrosas, pero a fin de cuentas, es el suelo del que nací.

Así que así comienza esta aventura (y no me refiero al blog). Emigrar a Atlanta dentro de 10 días. En estos días que me quedan en Venezuela me toca ir a sacar mi tarjeta de vacunacion internacional, apostillar documentos, empacar, sentir nostalgia y pues llegar. Sientanse bienvenidos a leer, reirse y darme apoyo moral en este proceso. Prometo a cambio subir fotos mías cuando este llorando a morir en el vuelo saliendo.

-Manu.  

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