E, igualmente, como la mayoría de las personas de mi edad, se me ha dado la oportunidad de emigrar. Lo se, resulta extraño si no resides en Venezuela entender como una persona prefiere ir a otro país totalmente diferente que tal vez ni conoce, sólo para literalmente comer cable y pasar roncha; pero creanme. Es una decisión difícil, dura, que duele, porque son tus raíces. Unas raíces desastrosas, pero a fin de cuentas, es el suelo del que nací.
Así que así comienza esta aventura (y no me refiero al blog). Emigrar a Atlanta dentro de 10 días. En estos días que me quedan en Venezuela me toca ir a sacar mi tarjeta de vacunacion internacional, apostillar documentos, empacar, sentir nostalgia y pues llegar. Sientanse bienvenidos a leer, reirse y darme apoyo moral en este proceso. Prometo a cambio subir fotos mías cuando este llorando a morir en el vuelo saliendo.
-Manu.
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